¿Cuándo revisar los seguros de una empresa? 10 señales clave

Una empresa puede cambiar muchísimo en doce meses.

Puede aumentar su facturación, contratar trabajadores, incorporar nuevos servicios, comprar maquinaria, cambiar de local, empezar a subcontratar trabajos, almacenar más mercancía, instalar placas solares o depender cada vez más de la tecnología.

Pero hay algo que, con demasiada frecuencia, permanece exactamente igual: sus seguros

Por eso septiembre me parece un buen momento para hacer una revisión que va mucho más allá de comprobar cuánto pagamos por las pólizas.

La pregunta debería ser otra:

¿Los seguros que contratamos hace unos años siguen protegiendo la empresa que tenemos hoy?

Porque revisar los seguros de una empresa no significa necesariamente contratar más.

Significa entender cómo funciona actualmente el negocio, identificar qué ha cambiado, analizar los riesgos y comprobar si las coberturas, capitales y límites continúan siendo adecuados.

Y, sobre todo, hacernos una pregunta que pocas veces aparece en el recibo del seguro:

¿Qué podría poner mañana en peligro la continuidad de nuestra empresa?

¿Cada cuánto tiempo hay que revisar los seguros de una empresa?

Como mínimo, recomiendo hacer una revisión de los seguros de empresa una vez al año y siempre que haya un cambio relevante en el negocio.

Pero no esperaría necesariamente a la renovación.

Si la empresa cambia, el riesgo también puede cambiar.

Estas son algunas de las situaciones que deberían hacernos revisar las pólizas.

1. Revisa tu seguro sí ha aumentado la facturación

Crecer es una buena noticia.

Pero normalmente significa también:

más clientes,
más operaciones,
más proyectos,
más responsabilidad
y, en determinados sectores, siniestros potencialmente mayores.

Además, la facturación es uno de los datos que puede utilizarse para valorar determinados riesgos empresariales.

Por eso no deberíamos limitarnos a comunicar que ahora facturamos más.

También debemos preguntarnos:

¿El capital de Responsabilidad Civil que contraté cuando mi empresa facturaba 200.000 euros sigue siendo razonable si ahora factura un millón?

No existe una respuesta automática.

Dependerá de la actividad, los clientes, los contratos, los daños potenciales y las responsabilidades que pueda asumir la empresa.

2. Revisa tu seguro sí has incorporado nuevos servicios o actividades

Este es uno de los puntos a los que más atención presto cuando reviso una póliza.

Una empresa comienza realizando una actividad.

Después un cliente pide un servicio adicional.

Funciona.

Empieza a ofrecerlo a otros clientes.

Y unos meses después ya representa una parte importante de su facturación.

Comercialmente, perfecto.

Pero…

¿Alguien se ha acordado de revisar si esa nueva actividad está incluida en el seguro?

La descripción de la actividad asegurada es especialmente importante en pólizas de Responsabilidad Civil para empresas y profesionales.

No deberíamos esperar al siniestro para descubrir que nuestro negocio ha evolucionado mucho más rápido que nuestra póliza.

3. Revisa tu seguro sí has contratado trabajadores o sus funciones han cambiado

Si no tenías trabajadores a tu cargo, y ahora tu empresa ha crecido incorporando trabajadores necesitas incluir una nueva cobertura: Responsabilidad civil patronal.

Esta es la que te protege de las posibles reclamaciones por error u omisión de tus trabajadores.

Si ya tenías y has contratado más, entonces necesitas revisar qué hacen.

Una persona que realiza tareas administrativas no genera la misma exposición que un trabajador que instala equipos en casa de clientes, utiliza maquinaria, conduce habitualmente, trabaja en altura o interviene en una obra.

Por eso, cuando cambia la plantilla también deberíamos analizar cómo han cambiado los riesgos asociados a ella, y ver las obligaciones contractuales que se derivan.

4. Revisa tu seguro sí ahora trabajas con autónomos o empresas subcontratadas

Cada vez encontramos modelos empresariales con más intervinientes:

empresa principal, autónomos, instaladores, transportistas, técnicos, proveedores, empresas de mantenimiento, profesionales externos…

Y aparece una pregunta que puede ser muy importante:

si el daño lo provoca una empresa que he subcontratado, ¿quién responde frente a mi cliente?

Subcontratar un trabajo no significa necesariamente desprenderse de toda responsabilidad.

Por eso debemos analizar qué trabajo realiza cada empresa, los contratos existentes, las responsabilidades asumidas y los seguros de los diferentes intervinientes.

Si tu empresa ha empezado a trabajar habitualmente con subcontratas, es un buen motivo para revisar el seguro de Responsabilidad Civil de la empresa.

5. Revisa tu seguro sí has comprado maquinaria, aumentado el stock o reformado las instalaciones

Este cambio parece evidente y, aun así, es frecuente olvidarlo.

  • Compramos una máquina.

  • Renovamos los ordenadores.

  • Instalamos una nueva cocina profesional.

  • Aumentamos existencias.

  • Reformamos el local.

  • Añadimos cámaras frigoríficas.

  • Instalamos placas solares.

Y seguimos manteniendo los mismos capitales que hace cinco años.

Si mañana se produce un incendio, una inundación o un daño importante, los capitales contratados serán insuficientes y tendrás un infraseguro por la que te indemnizarán muy por debajo de lo necesario.

Y el peligro más grave no es solo la indemnización por el valor pérdido es que si lo no declarado supone un agravamiento de riesgo como la instalación de placas solares puedes tener serios problemas con tu seguro.

6. Revisa tu seguro sí has cambiado de nave, oficina o local

Un nuevo inmueble implica mucho más que cambiar una dirección en la póliza.

Hay que analizar:

  • superficie;

  • características constructivas;

  • medidas contra incendios;

  • actividad desarrollada;

  • maquinaria;

  • existencias;

  • instalaciones;

  • vecinos;

  • exposición a agua, viento o inundación;

  • sistemas de seguridad;

  • y posibles responsabilidades frente al propietario si el inmueble es alquilado.

Dos locales donde se desarrolla exactamente la misma actividad pueden presentar riesgos completamente diferentes

7. Revisa tu seguro sí has firmado contratos con nuevos proveedores o clientes más exigentes

Cuando una empresa crece suelen llegar clientes más grandes.

Y también contratos más grandes.

El problema es que algunas empresas leen muy bien cuánto van a cobrar y bastante menos qué responsabilidades están aceptando.

  • Indemnizaciones.

  • Obligaciones adicionales.

  • Penalizaciones.

  • Exigencias concretas de seguro.

  • Responsabilidades frente a terceros.

  • Compromisos sobre trabajos realizados por proveedores o subcontratados.

Antes de firmar determinados contratos empresariales también puede ser conveniente revisar su encaje con las pólizas contratadas.

Y spoiler, esto también se aplica a las licitaciones con las administraciones públicas en las que muy frecuentemente exigen una serie de obligaciones.

8. Revisa tu seguro sí cada vez dependes más de la tecnología

  • Reservas.

  • CRM.

  • Pedidos.

  • Producción.

  • Facturación.

  • Bases de datos.

  • Correos electrónicos.

  • Plataformas.

  • Información de clientes.

Para muchas empresas, perder hoy sus sistemas informáticos equivale prácticamente a cerrar la puerta del negocio.

Aumentar la seguridad de tus sistemas y prever una indemnización ante una paralización de la actividad por ciberriesgos es una pregunta que deberías hacerte.

¿Cuánto tiempo puede funcionar nuestra empresa sin sus sistemas?

9. Revisa tu seguro si tu negocio depende de una persona, instalación o proveedor clave

Pensemos en una empresa que dispone de una única máquina imprescindible para fabricar.

O un restaurante cuya actividad depende completamente de su cocina.

O una empresa tecnológica que depende de un determinado proveedor.

O una pequeña empresa donde prácticamente toda la relación comercial se concentra en una persona.

La gestión del riesgo también consiste en identificar estas dependencias.

¿Qué ocurre si desaparecen temporalmente?

¿Tenemos alternativa?

¿Cuánto tardaríamos en recuperar la actividad?

10. Revisa tu seguro sí hace años que nadie analiza tus pólizas de verdad

Este es probablemente el indicador más sencillo.

Si tu empresa tiene varios seguros contratados desde hace años y la única conversación que tienes sobre ellos es cuando llega la renovación…

merece la pena hacer una revisión global de tus seguros.

Porque revisar una empresa no consiste en abrir cinco pólizas y comprobar cuándo vencen.

Consiste en entender el negocio.

Cinco siniestros reales que deberían hacernos pensar como empresarios

Cuando hablamos de gestión de riesgos, hay algo que quiero dejar muy claro:

un seguro no evita que ocurra un siniestro.

Tampoco podemos afirmar que una buena gestión del riesgo hubiera impedido necesariamente ninguno de los casos que veremos a continuación.

Hay acontecimientos que una empresa simplemente no puede controlar.

Lo que sí podemos hacer es:

prevenir lo prevenible, reducir las consecuencias y preparar económicamente a la empresa para aquello que no podamos evitar.

Y los últimos meses nos han dejado ejemplos muy claros.

1. Inundaciones en Ibiza.

Las fuertes lluvias sufridas por Ibiza en otoño de 2025 provocaron importantes daños en empresas y comercios.

Una encuesta realizada por la patronal PIMEEF mostró que, entre los empresarios afectados por uno de aquellos temporales, aproximadamente un 30 % declaró pérdidas de entre 20.000 y más de 50.000 euros.

Además, el 82 % de los negocios encuestados tuvo que interrumpir total o parcialmente su actividad, y los daños afectaron especialmente a locales, maquinaria y mercancías almacenadas.

Este caso me parece especialmente interesante.

Porque el empresario no puede impedir que se produzca una tormenta.

Pero cuando realizas una buena gestión de riesgos o contratas un seguro con un agente especializado en seguros para empresas sí puede preguntarte antes:

¿Qué ocurriría si mañana entrara medio metro de agua en mi negocio?

¿Dónde tengo almacenada la mercancía?

¿La maquinaria está directamente sobre el suelo?

¿Dónde guardo la documentación importante?

¿Puedo colocar determinadas instalaciones eléctricas o equipos en una posición menos vulnerable?

¿Tengo previsto qué hacer si recibimos una alerta meteorológica?

¿Está el personal informado?

¿Los capitales asegurados están actualizados?

¿Y qué ocurre si no puedo abrir durante varias semanas?

Precisamente después de los temporales de Ibiza, el Govern balear ha elaborado en agosto de 2026 una guía específica para comercios con medidas para actuar antes, durante y después de tormentas e inundaciones. Entre otras recomendaciones, plantea consultar alertas oficiales, proteger documentos, utilizar barreras cuando sea posible y disponer de un plan de emergencia.

Protección Civil también insiste en la prevención y las medidas de autoprotección como herramientas para reducir las consecuencias de las inundaciones.

Y hay otra cuestión aseguradora que las empresas deberían conocer.

Cuando se trata de una inundación extraordinaria cubierta por el sistema de riesgos extraordinarios, el Consorcio de Compensación de Seguros exige que exista una póliza de daños en vigor para acceder a la correspondiente indemnización.

Por eso, cuando hablamos de un seguro de empresa frente a inundaciones, no deberíamos hablar únicamente de coberturas.

Debemos hablar también de prevención, capitales y continuidad.

2. Una tormenta arranca la cubierta de una nave industrial en Monzón

El 8 de agosto de 2026, una intensa tormenta de lluvia, viento y granizo causó numerosos daños en Monzón, Huesca.

Entre ellos, el temporal llegó a desplazar la cubierta de una nave industrial hasta la carretera N-240, además de provocar caídas de árboles y otros daños materiales.

Es un buen ejemplo de un riesgo que a veces infravaloramos.

Cuando pensamos en los seguros de una empresa solemos imaginar:

incendio,
robo,
Responsabilidad Civil.

Pero también tenemos:

cubiertas,
rótulos,
toldos,
placas solares,
cerramientos,
mercancía exterior,
vehículos,
maquinaria e instalaciones.

Y el clima puede convertirse en un riesgo empresarial muy serio.

Dos días después, otro temporal en Alcoy dejó rachas de hasta 132 km/h y provocó voladuras de techos, placas solares y toldos, además de cortes de electricidad e internet.

Aquí hay dos preguntas diferentes.

La primera:

¿Están correctamente protegidas y mantenidas nuestras instalaciones?

Y la segunda:

¿Cómo responde nuestro seguro ante los diferentes fenómenos atmosféricos?

Porque no deberíamos esperar a que una tormenta arranque una cubierta para descubrir qué tenemos contratado.

Y existe todavía una tercera pregunta que me parece especialmente interesante desde la gestión empresarial:

si el temporal corta la electricidad, internet o impide utilizar nuestras instalaciones, ¿podemos seguir trabajando?

Eso también forma parte del riesgo.

3. El incendio de Montesa Honda: el riesgo no termina cuando se apaga el fuego

El 5 de junio de 2026 se produjo un importante incendio en las instalaciones de Montesa Honda en Santa Perpètua de Mogoda, Barcelona.

El incendio afectó a su nave y centro logístico y obligó a evacuar las instalaciones; al día siguiente, los Bombers daban el incendio por extinguido.

Ante un incendio empresarial solemos pensar inmediatamente en:

el edificio,
la maquinaria,
las existencias.

Por supuesto que son fundamentales.

Pero para mí existe otra pregunta igual de importante:

¿qué ocurre con la empresa al día siguiente?

Porque apagar el incendio no significa recuperar el negocio.

Puede ser necesario:

  • buscar instalaciones alternativas;

  • reponer maquinaria;

  • recuperar mercancías;

  • reorganizar la logística;

  • mantener los salarios;

  • continuar pagando determinados gastos;

  • atender pedidos;

  • informar a clientes;

  • Pagar nóminas, gastos y mantener la tesorería mientras la empresa recupera su capacidad productiva.

Y aquí aparece un concepto esencial cuando analizamos qué seguros necesita una empresa:

la pérdida de beneficios.

Esta cobertura, dependiendo siempre de las condiciones y causas contempladas en la póliza, busca proteger la pérdida económica derivada de una interrupción de la actividad provocada por determinados siniestros cubiertos.

Por eso, cuando revisamos un seguro empresarial, no me gusta preguntar únicamente:

“¿Cuánto vale tu nave?”

Me interesa también:

“¿Cuánto tiempo puede sobrevivir tu empresa sin ella?”

Son dos preguntas completamente diferentes.

4. Jaguar Land Rover: un ciberataque también puede cerrar una fábrica

El 2 de septiembre de 2025 Jaguar Land Rover sufrió un ciberataque que obligó a desconectar sistemas y provocó graves interrupciones en sus operaciones, llegando a afectar a fábricas y concesionarios.

Es especialmente interesante porque demuestra algo:

para paralizar una empresa ya no es necesario que se queme una nave.

Puede bastar con perder el acceso a los sistemas.

Facturación.

Pedidos.

CRM.

Producción.

Reservas.

Información de clientes.

Comunicaciones.

Proveedores.

Por eso cualquier pyme debería hacerse algunas preguntas:

  • ¿Tenemos copias de seguridad verificadas?

  • ¿Utilizamos doble factor de autenticación?

  • ¿Está formado el personal?

  • ¿Sabemos qué hacer durante las primeras horas de un ataque?

  • ¿Tenemos un plan de continuidad?

  • ¿Qué coste tendría permanecer cinco días sin sistemas?

  • ¿Disponemos de un seguro de ciberriesgo adecuado?

INCIBE registró 122.223 incidentes de ciberseguridad durante 2025, un 26 % más que el año anterior.

Y el propio INCIBE insiste en la importancia de disponer de planes de contingencia y continuidad para reducir las consecuencias financieras, operativas y reputacionales de estos incidentes.

5 El incendio de Honda en Barcelona: asegurar los bienes y también la continuidad

El 5 de junio de 2026 un incendio de grandes dimensiones afectó al centro logístico de Honda en Santa Perpètua de Mogoda, Barcelona.

El fuego obligó a evacuar a aproximadamente 150 personas y destruyó la nave logística afectada, de unos 20.000 metros cuadrados, aunque no se produjeron daños personales.

Un incendio industrial de estas características nos obliga a mirar mucho más allá del edificio.

Porque después del fuego empiezan otras preguntas:

¿Cómo continuamos trabajando?

¿Dónde almacenamos?

¿Cómo atendemos los pedidos?

¿Tenemos proveedores alternativos?

¿Cuánto tardaremos en reconstruir?

¿Qué ocurre con nuestros gastos fijos mientras recuperamos la actividad?

¿Tenemos correctamente valorados edificio, maquinaria, instalaciones y existencias?

¿Existen medidas adecuadas de prevención, detección y compartimentación del incendio?

¿Controlamos correctamente los trabajos de mantenimiento realizados por terceros?

Por eso, cuando revisamos un seguro para una nave industrial o una empresa, no deberíamos limitar el análisis al capital del edificio.

También debemos preguntarnos cuánto tiempo necesita la empresa para volver a funcionar.

Porque después de determinados siniestros, el daño más peligroso puede no ser aquello que se ha destruido, sino los meses en los que la empresa deja de producir o facturar.

¿Qué tienen en común una inundación, un mónzon, un incendio y un ciberataque?

Aparentemente, muy poco.

Pero desde la gestión de riesgos tienen muchísimo en común.

En todos ellos deberíamos analizar tres cosas:

1. ¿Qué puedo prevenir?

Medidas de seguridad, mantenimiento, formación, protocolos, barreras físicas, ciberseguridad, selección de proveedores…

2. ¿Cómo puedo reducir las consecuencias?

Planes de emergencia, copias de seguridad, alternativas de suministro, ubicación de mercancías, medidas contra incendios, planes de continuidad…

3. ¿Qué impacto económico no puedo asumir?

Y ahí entra el seguro.

Porque asegurar bien una empresa no significa trasladar todos sus problemas a una aseguradora.

Significa conocer nuestros riesgos, reducir aquellos que podemos controlar y asegurar correctamente aquellos cuyo impacto económico no estamos dispuestos —o no podemos— asumir.

Por eso septiembre es un excelente momento para hacer algo más que mirar cuánto pagamos de seguro.

Es el momento de preguntarnos:

¿Qué podría ocurrir hoy en mi empresa y qué hemos hecho para estar preparados?

Y entonces llegamos al seguro.

Edificio.

Contenido.

Maquinaria.

Existencias.

Responsabilidad Civil.

Pérdida de beneficios.

Ciberriesgo.

Accidentes.

D&O.

O cualquier otra solución adecuada a la actividad.

Pero el seguro debería ser el resultado del análisis, no el punto de partida.

¿Cómo saber si mi empresa está bien asegurada?

Si quieres hacer una primera revisión, empieza respondiendo estas preguntas:

Actividad

¿La póliza describe exactamente todas las actividades que realiza actualmente mi empresa?

Facturación

¿Mi volumen de negocio es muy diferente al que tenía cuando contraté el seguro?

Responsabilidad Civil

¿Los capitales y límites contratados son razonables frente al daño que realmente podría causar?

Instalaciones

¿He reformado, ampliado o modificado el local, oficina o nave?

Bienes

¿El valor asegurado de maquinaria, equipamiento y mercancía corresponde a su valor actual?

Trabajadores

¿Ha aumentado la plantilla o han cambiado sus funciones?

Subcontratación

¿Intervienen ahora empresas o profesionales externos que antes no existían?

Contratos

¿Estoy asumiendo nuevas responsabilidades frente a clientes o proveedores?

Tecnología

¿Qué ocurriría si no pudiera utilizar mis sistemas informáticos durante una semana?

Continuidad de negocio

¿Cuánto tiempo podría mantener económicamente mi empresa después de un siniestro importante?

Si varias respuestas te generan dudas, probablemente haya llegado el momento de hacer una revisión de los seguros de tu empresa.

Revisar los seguros no significa necesariamente contratar más

Esto quiero remarcarlo especialmente.

Una buena revisión no debería hacerse con el objetivo de encontrar una nueva póliza que vender.

Puede que encontremos una cobertura que falta.

Sí.

Pero también podemos detectar:

  • capitales incorrectos;

  • actividades mal descritas;

  • coberturas duplicadas;

  • límites insuficientes;

  • riesgos que ya no existen;

  • medidas de prevención que deberían implantarse;

  • dependencias críticas;

  • o responsabilidades que nadie había analizado.

Primero debemos conocer el riesgo.

Después decidimos.

Qué podemos evitar.
Qué podemos reducir.
Qué podemos asumir.
Y qué preferimos trasladar a una aseguradora.

Para mí, eso es asesorar en seguros de empresa.

¿Nuestra protección ha evolucionado al mismo ritmo que nuestra empresa?

En SegurCorazón trabajamos con autónomos, pymes y empresas precisamente desde esta perspectiva.

Primero queremos entender el negocio.

Después analizamos cómo protegerlo.

Además, hemos sido seleccionados por Occident como una de las 12 agencias que forman parte de su Club Empresa, un grupo reducido de agentes especialmente vinculados al desarrollo y especialización en negocio empresarial.

Para nosotros supone un reconocimiento.

Pero, sobre todo, una responsabilidad:

seguir profundizando en los riesgos reales que afectan a las empresas y ofrecer un asesoramiento cada vez más especializado.

Porque detrás de una empresa no hay únicamente una nave, cuatro ordenadores y unas existencias.

Hay trabajadores.

Clientes.

Proveedores.

Familias.

Patrimonio.

Y, muchas veces, toda una vida de esfuerzo.

¿Quieres revisar los seguros de tu empresa?

Si tu negocio ha crecido, ha cambiado, has incorporado nuevos servicios, trabajadores, maquinaria o subcontratas, o simplemente hace años que nadie analiza todas tus pólizas con una visión global, podemos ayudarte.

En SegurCorazón analizamos y revisamos seguros para empresas en Barcelona y en toda España.

Y no empezaremos preguntándote:

“¿Qué seguro quieres contratar?”

Empezaremos preguntando:

“Cuéntame cómo funciona tu empresa.”

Porque solo cuando entendemos el negocio podemos empezar a entender sus riesgos.

Y solo entonces podemos saber si está realmente bien protegido.

Preguntas frecuentes sobre la revisión de seguros de empresa

¿Cada cuánto tiempo se deben revisar los seguros de una empresa?

Es recomendable realizar una revisión periódica, especialmente cada vez que exista un cambio importante en actividad, facturación, instalaciones, trabajadores, maquinaria, mercancías, contratos o forma de trabajar.

¿Debo revisar el seguro si aumenta la facturación de mi empresa?

Sí conviene revisarlo. Un aumento significativo de facturación puede reflejar un cambio en la exposición al riesgo y puede ser relevante para determinados seguros empresariales.

¿Qué ocurre si añado una nueva actividad a mi negocio?

Conviene analizar si la actividad está contemplada en las pólizas existentes. Una empresa puede evolucionar y desarrollar actividades diferentes a aquellas declaradas inicialmente al contratar el seguro.

¿Qué seguros necesita una pyme que está creciendo?

Depende completamente de su actividad y riesgos. Pueden ser relevantes, entre otros, seguros de daños, Responsabilidad Civil, pérdida de beneficios, ciberriesgo, accidentes o responsabilidad de administradores y directivos. La solución debe partir de un análisis individual de la empresa.

¿Qué es la pérdida de beneficios en un seguro de empresa?

Es una cobertura destinada a proteger determinadas pérdidas económicas derivadas de la interrupción de la actividad después de alguno de los siniestros contemplados en la póliza. Sus condiciones, límites y periodo de indemnización dependen del contrato asegurador.

¿Quién paga los daños de una inundación extraordinaria en una empresa?

En España, determinados daños derivados de riesgos extraordinarios pueden ser indemnizados por el Consorcio de Compensación de Seguros. Para tener derecho a la indemnización correspondiente es necesario cumplir los requisitos establecidos, entre ellos disponer de una póliza de daños vigente.

¿Un seguro de ciberriesgo sustituye a las medidas de ciberseguridad?

No. La prevención y el seguro cumplen funciones diferentes y complementarias. INCIBE recomienda que las empresas cuenten con medidas de protección y planes de contingencia y continuidad para prepararse frente a incidentes graves.

Neus Molina Reboreda

Neus Molina Reboreda, es la Agente principal y que lidera el proyecto SEGURCOWORKING.

Su formación y experiencia de más de 12 años en un despacho de abogados, su paso por un departamento de atención al cliente durante más de 6 años y su vocación como agente de seguros ha formado en lo personal y profesional a Neus

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